Feria de la Miel
La Feria de la Miel de Llubí brilla cada año como uno de los eventos más esperados del otoño mallorquín, enmarcado en una tradición arraigada en la localidad. Celebrada anualmente el cuarto domingo de noviembre, esta feria se erige como una celebración del apreciado néctar de las abejas y todo su entorno. La plaza de la carretera, que normalmente acoge el mercado semanal, se transforma en un festín de colores y sabores donde se congregan apicultores de Mallorca, Menorca y las Pitiüses para exhibir sus mieles, ceras y productos relacionados.
El origen agrícola de Llubí se manifiesta en esta feria, pues desde los siglos XIV y XV se ha dedicado a la producción de miel, exportando incluso a la Provenza. Además, la tradición conservera, marcada por el cultivo de alcaparras, ha contribuido a la identidad de este municipio. No obstante, es la dulce miel la protagonista indiscutible de este evento.
Los visitantes pueden deleitarse con una variedad impresionante de mieles y licores elaborados con este preciado producto, mientras exploran expositores que también muestran herramientas antiguas del campo y motos, sumergiéndose así en la historia y la cultura locales. Además, la Feria de la Miel se enmarca en un conjunto de actividades que se extienden a lo largo del mes de noviembre, incluyendo la feria tradicional que tiene lugar el primer martes después de la festividad de Santa Catalina, donde se exhiben productos locales, artesanías y maquinaria agrícola.
En definitiva, la Feria de la Miel de Llubí no sólo es un evento para los amantes de la miel, sino también una oportunidad para sumergirse en la rica tradición agrícola y cultural de esta encantadora localidad mallorquina, convirtiéndola en una experiencia imprescindible para aquellos que visitan la isla durante el otoño.
